Antes: exceso de permisos

Cada vez que usas una aplicación Web3 firmas un permiso que la deja mover tus tokens. Esos permisos siguen activos años después. Revísalos en 30 segundos.
Gratis y sin registro. No conectamos tu wallet ni pedimos claves.

Sin conectar nada y sin crear cuenta. Solo lectura de la cadena.
Cada permiso recibe un veredicto del motor de riesgo real, con su motivo.
La revocación la firmas tú desde tu wallet. Nosotros no tocamos tus fondos.
Una limpieza no borra tu historial: cierra las puertas que dejaste abiertas y te deja solo los permisos que de verdad usas.



Las dApps pueden seguir teniendo acceso a tus tokens y NFT aunque ya no las uses. Esto es lo que verías en una wallet cualquiera:
Inspeccionar es una lectura pública de la cadena. Revocar es una transacción tuya. En ningún punto del proceso pasamos por tus fondos.
No guardamos ni movemos tus fondos en ningún momento.
No pedimos tu frase semilla ni tu clave privada. Nunca.
No hay registro, ni contraseña, ni correo que verificar.
Cada revocación es una transacción que autorizas en tu wallet.
Los permisos se firman cadena a cadena: una wallet limpia en Ethereum puede seguir expuesta en otra red. Inspecciona cada una por separado.
El veredicto y su motivo los da el motor de riesgo del ecosistema, no una lista nuestra: cada permiso sale con su razón, no solo con un color.
Quién puede mover todo tu saldo de un token, sin límite ni caducidad.
Contratos cuyo código no está publicado: nadie puede leer qué hacen.
Direcciones con avisos de la comunidad por fraude o incidentes.
Firmas antiguas de aplicaciones que ya no usas y siguen activas.
Topes muy por encima de lo que esa aplicación necesita para funcionar.
Inspeccionar y revocar es gratis. El informe existe para cuando necesitas dejar constancia —ante un cliente, un socio o tu propio registro— de qué tenía tu wallet y qué se limpió.
Dos firmas en tu wallet: primero autorizas el importe exacto, después confirmas el pago. Te enseñamos en qué paso estás mientras ocurre, y ninguna de las dos firmas toca tus fondos.
Sí. Una dirección es información pública y la inspección es solo lectura: no conectamos tu wallet ni pedimos claves para mirar.
Cualquier aplicación que mueva tus tokens necesita tu permiso previo. El problema es que ese permiso no caduca cuando dejas de usarla.
Revocar es gratis por nuestra parte: solo pagas la comisión de red (gas) de la cadena en la que revocas.
No. Si vuelves a usar esa aplicación, simplemente te pedirá el permiso otra vez.
Una autorización sin tope: esa aplicación puede mover todo tu saldo de ese token, ahora y en el futuro.
Solo para revocar o para comprar el informe. Para inspeccionar basta con pegar la dirección.
Pega tu dirección y mira los permisos activos. Gratis, sin registro y sin conectar nada.
Inspeccionar ahoraDespués decides qué revocar. Tarda menos que leer esta página.
Pega cualquier dirección para ver sus permisos activos y el dictamen de riesgo del Smart Engine. Revocar es una transacción que firmas desde tu propia wallet.
Aún no hay revocaciones. Cada permiso que revoques quedará anotado aquí con su transacción, para que tengas constancia de la limpieza.